Sobre este sitio

Un cuaderno de tapas negras abierto sobre una mesa de madera, con las páginas en blanco y un lápiz apoyado encima.
Jan KahánekUnsplash License

Necesitaba un lugar mío para dejar por escrito lo que voy aprendiendo, y no me valía cualquiera: tenía que ser simple y tenía que ser gratis.

Lo de simple se explica solo. Lo de gratis tiene truco, y prefiero decirlo abiertamente: no sé si esto va a durar. Puedo estar escribiendo aquí dentro de dos años o puede que abandone en marzo. No lo sé, y no me parece un buen motivo para no empezar — pero sí un buen motivo para no firmar nada. Un sitio que no me cuesta un duro es un sitio que puedo dejar aparcado sin que me dé sentimiento de culpa, y esa libertad es justo lo que necesitaba para arrancar.

Así que la primera decisión no fue técnica, fue pereza: cuánto trabajo estaba dispuesto a echarle a este sitio que no fuera escribir en él. Y la respuesta era: el mínimo. Todo lo demás sale de ahí.

Por qué estático

Con eso claro, la tecnología casi se elegía sola.

Un sitio estático es HTML puro: archivos ya escritos que el servidor entrega tal cual. No hay base de datos, no hay código ejecutándose en cada visita, no hay nada que actualizar por seguridad ni nada que se caiga a las tres de la mañana. Para lo que yo quería —escribir texto y publicarlo— todo lo demás sobraba.

Y encaja con las dos condiciones de antes: es lo más simple, y es lo más barato de alojar, porque servir archivos planos no le cuesta nada a nadie.

Por qué 11ty

Elegí 11ty (Eleventy), que es un generador de sitios estáticos: coge textos en Markdown y unas plantillas, y escupe el HTML terminado.

Tres razones, por orden de peso:

  • Ya había jugado con él. No partía de cero, y eso cuando estás aprendiendo vale más que cualquier comparativa de características.
  • Tiene muchísima documentación. Cuando te atascas —y te atascas— la diferencia entre seguir o abandonar suele ser si encuentras la respuesta.
  • Es muy extensible. No me cerraba ninguna puerta. Lo que hoy no necesito, el día que lo necesite se puede añadir.

Miré otros. Jekyll viene de serie con GitHub Pages, así que era el camino fácil, pero 11ty me pareció más sencillo, más moderno y —para qué negarlo— más sexy. Astro trae componentes, islas, medio framework dentro y puede hacer más cosas, es cierto, pero no las necesito para este proyecto.

¿Y ahora dónde lo alojo?

Para lo de gratis, GitHub Pages: te permite alojar un sitio estático sin cobrar y el código ya iba a estar en un repositorio de todas formas.

Había mirado opciones de hosting barato y el problema no era el dinero: era que todas acababan llevándome al mismo sitio, a montar un CMS pesado tipo WordPress o similar para terminar publicando texto. Y ese no era el objetivo.

Lo que me convenció fue lo que viene alrededor. Actions reconstruye y publica el sitio por su cuenta cada vez que subo algo. Y las ramas me dejan escribir un artículo aparte, darle vueltas y sacarlo solo cuando está, sin que nada de eso asome por el sitio mientras tanto. Todas estas cosas están en el mismo lugar, y eso es justo lo que no me daba ningún hosting barato: sencillo por fuera y con herramientas serias por dentro.

Así el flujo de trabajo lo decido yo según lo que necesito, en vez de adaptarme al que traiga la herramienta. Y publicar acaba siendo un git push: ni panel, ni FTP, ni nada que tocar. Justo el trabajo que estaba dispuesto a echarle.

¿Y qué pinta Claude en todo esto?

Este sitio lo he hecho con Claude Code al lado.

Lo que me ahorra es tiempo, y sobre todo el de probar. Puedo plantear dos maneras de hacer algo y ver las dos funcionando en un rato, en vez de elegir a ciegas y descubrir el problema tres semanas después. Y cuando me atasco con algo que no sé —que es bastante a menudo— me saca de ahí en lugar de dejarme dando vueltas una tarde entera.

Al final quien decide soy yo. La distribución de la página, que se vea bien en cualquier pantalla, que el sitio esté en dos idiomas, el apartado de música: en cada una de esas cosas había varias formas de hacerlo, y la que está puesta la elegí yo.

Ninguna pieza de este sitio ha entrado sin que yo entendiera qué hace y por qué está ahí, que era otro de los objetivos.

¿Y ahora qué?

Todo esto era el porqué. El cómo lo iré contando en artículos aparte, más específicos: las situaciones con las que me he ido encontrando y cómo las he ido resolviendo.

También escribiré sobre cuestiones distintas, como otros proyectos no necesariamente de IT — por ejemplo mi colección de discos, que ya anda por aquí.

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Jestemrique

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